El silencio llenaba la habitación como el vino llena una copa. Bajo la silenciosas y cuidadas sabanas de seda se hallaba un cuerpo inerte y pensativo , me había encontrado a mí mismo en la quietud de mi cama. Sostenía un papel entre los dedos férreos mientras escrudiñaba cuidadosamente los pensamientos de su corazón . El mar de sus ojos surcaba su sonrisa, decidido a continuar el viaje se despojó de sus miedos , dejándo la triste habitacíon para empezar un nuevo viaje.
Se dirigió a lo alto de una colina , en su ascenso a la cima , fue desprendiéndose de sus deseos y ambiciones .
Al llegar al final del trayecto , una pequeña acacia coronaba la cima . Se agachó para poder hundir los dedos en la tierra fresca y recordar su textura . Había llegado al final de su aventura , cuando de repente sobre lo más alto del risco cayó una cuerda. Se afanó en trepar por ella hasta que llegó al último tramo.Allí se encontraba la luna ,cansado de su larga travesía decidió tumbarse en ella hasta el día siguiente.La luna le protegió con su manto . Bajo las silenciosas y cuidadas sabanas de seda se hallaba un cuerpo inerte y pensativo, me había encontrado a mí mismo en la quietud de mi cama.El viaje había terminado.
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